miércoles, 6 de junio de 2012

¡El tiempo es oro!

Buenos días amig@!!

¿Qué tal estáis? Siento haber estado desaparecida unos días pero he intentado estar presente a través de Facebook. Espero que estéis llevando una estupenda semana.

A pesar de no haber entrado por aquí he estado pensando en algún tema que os pudiera interesar y qué mejor que en la gestión de nuestro tiempo en el trabajo.

Como aquel programa del gran Constantino Romero: El tiempo es oro.

Creo que tenemos que ser capaces de conseguir, si aún no lo hemos hecho, a aprender a valorar el tiempo y saber identificar metas, objetivos y sobretodo prioridades.

Todos sabemos que por mucho que nos planifiquemos siempre hay algo que puede descolocarnos y romper esa organización que teníamos premeditada pero a esto es a lo que hay que ponerle freno y buscar una alternativa. En el trabajo, todo siempre es importante, y es cierto, pero no somos máquinas, somos personas y en determinados momentos el tiempo puede llegar a agobiarnos.

Si conseguimos aprender a gestionar el tiempo uno de los beneficios que podremos obtener al final y como resultado es el no excluir a la familia, amigos, hobbies de nuestra agenda. La familia, amigos y demás nos lo agradecerán y nuestro estado físico y emocional también.

Tenemos que ser conscientes de que el día tiene 24 horas (y a veces nos faltan horas para dar por cumplidas nuestras tareas de forma satisfactoria). Hay tres reglas sencillas: priorización, eficacia e inmediatez. Poniéndolas en práctica nuestro sentido del tiempo mejorará a la larga.

Si tenemos que realizar algo muy importante y muy urgente: solucionarlo; si tenemos que hacer algo muy importante pero poco urgente: retrasarlo. Tareas poco importantes y urgentes: si se puede, delegar en otros; tareas poco importantes y poco urgentes: olvidarlas de momento hasta que tengamos un hueco. Esta es la llamada Matriz de Covey.

En todo esto siempre surge los "ladrones del tiempo" entre los cuales tenemos interrupciones constantes, cambios en la información, exceso de urgencias, llamadas telefónicas, etc, etc, etc.

Pero no todo es "culpa" de agentes externos a nosotros, nosotros mismos tambíén somos "ladrones de nuestro propio tiempo": falta de organización personal, no saber priorizar, bloqueo o precipitación a la hora de tomar decisiones...

Por todo esto una solución por la que podemos empezar es: eliminar todo lo que perjudique nuestra eficacia, es decir, defendernos de "nuestros ladrones de tiempo".

Gestionar bien el tiempo no es trabajar más deprisa ni tampoco resolver los problemas trabajando más horas, ni trabajar en varias tareas a la vez.

Para organizar bien nuestro trabajo debemos: (todo esto es en mi opinión....)

- Programar las tareas
- Planificar las tareas
- Ver la urgencia y la importancia de las cosas
- Saber decir que no
- Comenzar por lo más importante
- Concentrarnos en un solo asunto

Y sobretodo y fundamental: TOMATE TIEMPO PARA TI MISMO.

Las tres cosas más difíciles de este mundo son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo. Benjamin Franklin.



Espero os haya gustado esta entrada y como siempre, realizad si queréis algún comentario, estaré muy agradecida de vuestras opiniones.

Un saludo a tod@s!!!!



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